Boyacá conquista a los amantes de la aventura extrema

Dos parques en el municipio de Santa Sofía combinan adrenalina, naturaleza y conservación ambiental

A 23 kilómetros de Villa de Leyva, dos parques de aventura se abren paso como atractivos turísticos de Boyacá: El Paso del Ángel, con su innovadora experiencia de Surf en el Aire, y el Ecoparque El Hayal, que combina recorridos elevados, cascadas y conservación ambiental. Ambos proyectos buscan impulsar el turismo de naturaleza con la participación de la comunidad local.

El Paso del Ángel: surf a más de 70 metros de altura

La historia de El Paso del Ángel comenzó en 2013, cuando Luis Carlos Gutiérrez, un campesino apasionado por la reforestación, impulsó un proyecto orientado a recuperar el entorno natural. Entre las primeras acciones estuvo la siembra de más de 2.500 árboles de especies nativas, además de la creación de un reservorio de agua.

En 2021 se puso en marcha la primera fase del parque de aventura, con 11 desafíos aéreos distribuidos en dos cañones. La propuesta evolucionó hasta incorporar el Surf en el Aire, una experiencia que permite deslizarse sobre una tabla suspendida mediante un sistema de cables, a más de 70 metros de altura y con el paisaje montañoso de Boyacá como escenario.

Carolina Bustos, gerente general de los parques, explicó que la experiencia combina obstáculos aéreos y un recorrido sobre una tabla de surf que no se desliza sobre el agua, sino sobre el cañón.

El circuito tiene una duración aproximada de 35 minutos. Comienza con 98 metros de obstáculos que incluyen aros flotantes, trapecios suspendidos, pruebas de equilibrio, un trineo aéreo, puentes y estructuras de desafío. Posteriormente, los visitantes recorren otros 116 metros sobre la tabla de surf, a una velocidad promedio reportada de 15 kilómetros por hora, regulada según las condiciones del viento y las características de la operación.

En total, la experiencia supera los 200 metros de recorrido entre obstáculos y deslizamiento aéreo.

James Cortés, administrador de los parques, señaló que la tabla está fabricada en hierro con acabados en madera y conectada a un sistema de cables y anclajes diseñado para ofrecer estabilidad durante el recorrido.

La actividad incluye preparación previa, inducción sobre seguridad, entrega de equipos y acceso a la plataforma de salida.

Más experiencias sobre los cañones

El Paso del Ángel amplió su oferta con una segunda fase que incorpora atracciones como Hamacas en el Cielo, Bicis por las Nubes y rápel desde una estructura conocida como el Barco Pirata, ubicada en la cima de la montaña.

La propuesta también incluye una malla suspendida sobre el cañón, el Péndulo Paso al Vacío y un puente de cristal de apenas 35 centímetros de ancho, situado a unos 200 metros sobre el río Moniquirá y a 60 metros sobre la quebrada Guatoque.

Otra de las actividades es un canopy de 230 metros que permite sobrevolar el cañón y observar el paisaje desde las alturas.

Según Carolina Bustos, el sistema está diseñado para atender a varios visitantes de manera simultánea y proyecta una capacidad operativa de hasta 30 personas por hora, de acuerdo con las condiciones de funcionamiento.

Ecoparque El Hayal: aventura y conservación de la naturaleza

Cascada del Hayal en Santa Sofía, Boyacá.

A cinco kilómetros de El Paso del Ángel se encuentra el Ecoparque El Hayal, abierto al público en 2025. Su propuesta, denominada Contemplación Extrema, busca integrar las actividades de aventura con la protección de los ecosistemas y el reconocimiento del valor natural y cultural del territorio.

El parque tiene como eje una cascada de más de 80 metros de altura, considerada un lugar de significado sagrado asociado a la memoria indígena. La iniciativa busca preservar este entorno y facilitar su contemplación mediante senderos y recorridos elevados.

La oferta incluye un sendero terrestre que bordea la quebrada La Cruz y permite caminar entre árboles nativos, así como un sendero aéreo con un puente tibetano de 162 metros, presentado por el proyecto como uno de los más largos de Latinoamérica.

Otra de sus atracciones es la Escalera al Cielo, un recorrido de 234 metros que se eleva sobre las copas de los árboles y alcanza una altura aproximada de 80 metros sobre la quebrada La Cruz. Desde allí se observan la cascada, las formaciones rocosas y el bosque.

El ecoparque también destaca la presencia de águilas paramunas y otras aves en el área. Según la información del proyecto, el cuidado de estos animales y de su hábitat forma parte de su apuesta por la conservación ambiental.

La cascada cambia de apariencia según la temporada: durante los periodos lluviosos aumenta la caída de agua, mientras que en épocas secas quedan más expuestas algunas zonas rocosas del entorno.

Turismo que involucra a la comunidad

El desarrollo de ambos parques ha contado con la participación de habitantes de Santa Sofía, mientras que el municipio ha venido fortaleciendo su oferta de alojamiento y gastronomía para atender a los visitantes.

La iniciativa busca que la aventura sea una puerta de entrada al conocimiento del territorio, sus bosques, fuentes de agua, paisajes y memoria cultural.

El Paso del Ángel y el Ecoparque El Hayal pueden visitarse de lunes a domingo, entre las 9:00 de la mañana y las 4:30 de la tarde, según la información suministrada por los operadores. Antes de viajar, se recomienda confirmar los horarios, las condiciones de acceso y la disponibilidad de las actividades.

Con esta propuesta, Santa Sofía amplía su oferta turística más allá de los recorridos tradicionales de Boyacá y apuesta por experiencias que combinan adrenalina, paisaje y conservación de la naturaleza.