El proyecto benefició a 16 comunidades indígenas de Milán, Caquetá, y fortaleció la producción artesanal, la transmisión de saberes ancestrales y las iniciativas económicas lideradas por mujeres.

En el corazón del Resguardo Indígena San Luis, en Milán, Caquetá, los cantos tradicionales, las danzas y los tejidos elaborados con fibras y semillas del bosque marcaron el cierre de un proyecto que trascendió la entrega de equipos para convertirse en una apuesta por la autonomía económica, la identidad cultural y la conservación de la Amazonía.
Representantes de 16 comunidades indígenas afiliadas a la Asociación CRIOMC participaron en la culminación del proyecto «Fortalecer la producción y comercialización de artesanías propias desde el liderazgo de la mujer Korebaju», desarrollado durante un año para impulsar el emprendimiento, la transmisión de conocimientos ancestrales y el fortalecimiento organizativo de las mujeres artesanas.
Equipos para fortalecer la producción artesanal

Como parte de la iniciativa, las comunidades recibieron 16 máquinas planas de costura, 16 fileteadoras y 32 máquinas de coser semiindustriales, herramientas destinadas a mejorar la elaboración de artesanías, prendas tradicionales y otros productos, al tiempo que se amplían las posibilidades de comercialización.
Pero el alcance del proyecto fue más allá de la dotación.
Durante su ejecución se realizó una feria intercomunitaria de intercambio de semillas, se establecieron 16 hectáreas con especies vegetales destinadas a garantizar materias primas para la producción artesanal y se desarrollaron dos encuentros de diálogo intergeneracional para facilitar la transmisión de conocimientos entre mayores y jóvenes.
Además, cerca de 50 mujeres indígenas participaron en procesos de formación en administración y fortalecimiento de iniciativas económicas, con el propósito de mejorar sus capacidades para gestionar y consolidar sus emprendimientos.
Una celebración de la identidad Korebaju

El Resguardo Indígena San Luis se convirtió en un escenario de encuentro para autoridades tradicionales, lideresas y artesanas provenientes de los resguardos Gorgonia, Getucha, Maticurú, Jácome, Agua Negra, Hericha, San Luis y La Esperanza, así como del territorio ancestral de Kokará.
La jornada comenzó con rituales de armonización y posteriormente dio paso a una celebración en la que el arte, la palabra, la memoria y las tradiciones Korebaju ocuparon el centro de la escena.

Las mujeres presentaron una muestra artesanal con tejidos, collares, utensilios tradicionales y otras piezas elaboradas a partir de fibras naturales y elementos obtenidos del territorio.
Cada creación representó no solo una posibilidad de generación de ingresos, sino también la continuidad de conocimientos transmitidos entre generaciones y la estrecha relación del pueblo Korebaju con el bosque amazónico.
Los espacios de diálogo intergeneracional permitieron, además, destacar el papel de las lenguas nativas como vehículo de la memoria colectiva, mientras las danzas y demás expresiones culturales reafirmaron el valor del patrimonio inmaterial de esta comunidad indígena.
Conservar la cultura también es proteger el bosque

El proyecto fortaleció las capacidades productivas y organizativas de las mujeres indígenas y promovió el uso sostenible de materias primas provenientes de las chagras y del bosque.
Esta relación evidencia que la conservación de la biodiversidad amazónica está estrechamente vinculada con la permanencia de los conocimientos tradicionales.
Las artesanías, tejidos, trajes y utensilios elaborados por las comunidades representan una fuente de ingresos para las familias, pero también constituyen expresiones de identidad y mecanismos para mantener vivos saberes que han pasado de generación en generación.
La iniciativa contó con el apoyo de REM Visión Amazonía, en el marco de la Cuarta Convocatoria del Pilar Indígena (PIVA), estrategia orientada al fortalecimiento de la gobernanza, la autonomía y la permanencia cultural de los pueblos indígenas de la Amazonía colombiana.
El cierre del proyecto dejó así una conclusión que trasciende las cifras y los equipos entregados: fortalecer el liderazgo de las mujeres indígenas significa fortalecer a las comunidades y contribuir a mantener viva una cultura cuya permanencia también está ligada a la protección de la Amazonía.







